Resiliencia, crecimiento postraumático y envejecimiento positivo
Un estilo de vida estresante y prolongado puede tener consecuencias en nuestra salud física, emocional y psicológica. Sin embargo, hay investigaciones las cuales sugieren que el estrés moderado y que no es frecuente, podría ser bueno y útil, por ejemplo, nos ayuda a mantenernos preparados para una mejor respuesta ante futuros estresores. El trauma tiende a ser experimentado como un resultado de un sistema de estresores repentinos. esto crea un alto nivel de estrés lo cual interrumpe substancialmente la narrativa de una persona. Del otro lado investigadores han encontrado que aquellas personas que han sufrido alguna experiencia traumática, adversidad o riesgo por lo general desarrollan un auto convicción más fuerte, y flexibilidad a la hora de tener que recurrir a alguna de las fuentes de autorregulación. Entonces cuando los individuos se enfrentan a algún trauma o un cambio estresante las 3 posibles respuestas psicológicas tienden a ser: ceder ante el estresor (ptsd), La resiliencia enfocada en la recuperación donde la persona se recupera del estrés y recupera su equilibrio relativamente rápido y y vuelve a un nivel normal de funcionamiento y de estado mental y el postraumático donde el proceso de recuperación se vuelve una adaptación resiliente que conlleva al crecimiento personal.
La resiliencia es un constructo múltiple. es tanto una capacidad como un proceso activo que abarca la flexibilidad de una persona en respuesta a las demandas situacionales cambiantes y la capacidad de recuperarse de las experiencias negativas. Hay autores de los cuáles distinguen 3 facetas de la resiliencia los cuales son recuperación (que se refiere a volver al estado normal de funcionamiento), resistencia (la cual ocurre cuando la persona tiene mínimas señales de perturbación o del todo no las tiene) y reconfiguración (qué ocurre cuando la persona vuelve a la homeostasis en una formación diferente ya que aspectos claves de este individuo han cambiado como resultado de una experiencia traumática). Además hay ciertos componentes los cuales posee una persona resiliente como por ejemplo la capacidad de reformular, utilizar una fuente de emociones positivas, el compromiso activo con las redes sociales de confianza, participación en actividad física, reconocer y utilizar fortalezas personales y también utilizar deliberadamente el optimismo para crear nuevas y positivas perspectivas futuras.
Ahora, ¿De qué manera practican ustedes la resiliencia?
Referencias: Tunariu, A., & Boniwell, I. (2019). Positive Psychology: Theory, Research And Applications (2.a ed.). McGraw-Hill Education.
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